El adjunto del Gran Imán de Al-Azhar: El Documento de la Fraternidad Humana es uno de los textos más importantes de la era moderna y un hito decisivo en la historia contemporánea de la humanidad.
El rector de la Universidad de Al-Azhar: La fraternidad humana devuelve a la humanidad a su origen común y el «Documento» vino a reavivar el espíritu de la ciudadanía y a rechazar los conceptos de exclusión.
Al-Azhar celebró este miércoles un acto conmemorativo con motivo del Día Mundial de la Fraternidad Humana, que se conmemora el 4 de febrero de cada año, en recuerdo de la histórica firma del Documento de la Fraternidad Humana, rubricado por Su Eminencia el Gran Imán de Al-Azhar Prof. Dr. Ahmad Al-Tayyeb, y Su Santidad el Papa Francisco, Papa del Vaticano, en Abu Dabi en 2019. Ello se enmarca en el afianzamiento del papel global de Al-Azhar en la consolidación de los valores de la convivencia humana y en el fomento de la cultura del diálogo y de la paz entre los seguidores de distintas religiones y culturas.
El acto, celebrado en la sede de la Jefatura de Al-Azhar, contó con la presencia del Prof. Dr. Mohamed Abdel Rahman Al-Duwaini, adjunto del Gran Imán de Al-Azhar; del Prof. Dr. Salama Dawud, rector de la Universidad de Al-Azhar; de Su Eminencia el obispo Anba Ermia, obispo general y presidente del Centro Cultural Copto Ortodoxo; de la Prof.ª Dra. Nahla Al-Saeedi, asesora del Gran Imán de Al-Azhar para Asuntos de Estudiantes Extranjeros y presidenta del Centro de Desarrollo de la Enseñanza para Estudiantes Extranjeros, además de numerosos ulemas y dirigentes de Al-Azhar y representantes de las iglesias egipcias.
El adjunto del Gran Imán de Al-Azhar afirmó que el aniversario del Documento sobre la Fraternidad Humana constituye un punto de inflexión en la historia contemporánea, y subrayó que se trata de uno de los documentos éticos más importantes de la era moderna, especialmente por haber surgido en un momento de gran convulsión mundial, transmitiendo un mensaje claro: que las religiones pueden ser un puente para la paz y no una causa de conflicto, y que los valores religiosos auténticos son capaces de salvar al mundo de sus crisis si se activan adecuadamente.
Explicó que el Documento encarna la visión civilizatoria de Al-Azhar, basada en la compasión, la paz y el respeto a la pluralidad, recordando que el islam, desde sus inicios, reconoció la diversidad como una ley universal y estableció el conocimiento mutuo y la complementariedad como finalidad, citando el versículo coránico: «¡Oh humanidad! Os hemos creado a partir de un varón y una mujer y os hemos hecho pueblos y tribus para que os conozcáis». Señaló que este principio constituye la base filosófica y humana del Documento.
Añadió que el mundo actual, ante el aumento de guerras, conflictos y discursos de odio, no necesita consignas pasajeras ni soluciones superficiales, sino un marco ético integral que restituya la centralidad del ser humano y su dignidad, algo que representa el Documento, el cual afirma que la paz no es un eslogan, sino una práctica y unos valores que deben materializarse en la educación, la ayuda humanitaria, el trabajo conjunto y el diálogo intercultural.
Por su parte, el rector de la Universidad de Al-Azhar destacó que celebrar el Día Mundial de la Fraternidad Humana es celebrar los valores compartidos por toda la humanidad, en primer lugar la sacralidad de la vida humana y la inviolabilidad de la sangre, valores arraigados en la conciencia humana y confirmados por todas las religiones reveladas. Señaló que el Corán otorgó una especial protección a la vida humana, citando el versículo: «Quien mate a una persona… será como si hubiera matado a toda la humanidad».
Asimismo, explicó que el Documento vino a reavivar el espíritu de una ciudadanía inclusiva, a rechazar la exclusión y la clasificación, y a consolidar el principio de la asociación humana en una misma patria, donde todos comparten derechos y deberes, independientemente de sus creencias o culturas. Concluyó subrayando que la fraternidad humana devuelve a la humanidad a su origen común y constituye un rayo de esperanza en un mundo convulso.
Al término del acto, los participantes reafirmaron que Al-Azhar seguirá siendo portador del mensaje de la paz, defensor de la dignidad humana y socio activo en la construcción de un mundo basado en la fraternidad, la justicia y la misericordia.