Al-Azhar condenó en los términos más enérgicos el ataque terrorista llevado a cabo por dos extremistas armados, impulsados por discursos de odio e incitación contra el islam, que tuvo como objetivo el centro islámico de la ciudad de San Diego, en el estado de California (Estados Unidos), y que provocó la muerte de tres asistentes a la mezquita y de su guardia de seguridad.
La institución subrayó que este brutal ataque constituye un crimen atroz que demuestra la gravedad de las ideas incendiarias cuando los discursos de odio quedan sin control ni respuesta, advirtiendo de las consecuencias de la radicalización ideológica.
Asimismo, Al Azhar afirmó que la confirmación de las intenciones criminales de los autores —a través de documentos y escritos de incitación general— y su ataque directo a lugares de culto e instalaciones educativas infantiles, así como el derramamiento de sangre de civiles inocentes, constituyen un “terrorismo negro” que exige una respuesta firme.
La institución advirtió que la falta de acción frente al fenómeno de la “islamofobia” y la permisividad hacia los discursos racistas alimentan las tendencias extremistas y la violencia en las sociedades, por lo que reclamó la adopción de medidas urgentes y estrictas para proteger los lugares de culto y a sus fieles, evitando la repetición de estas tragedias.
Al Azhar expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y lamentó profundamente la muerte del guardia de seguridad del centro, quien, según el comunicado, encarnó una postura heroica al sacrificar su vida para proteger a los fieles y repeler a los atacantes.
Finalmente, rogó a Al-lah que conceda su misericordia a las víctimas, cure a los heridos y proteja a la humanidad de los peligros del extremismo y sus devastadoras consecuencias.