Replicación de la fatwa de Al-Azhar de 2021 que advierte contra los contenidos mediáticos destinados a normalizar la homosexualidad y afirma su contradicción con las enseñanzas religiosas y la naturaleza humana íntegra
El Centro Mundial de Fatwas Electrónicas de Al-Azhar denuncia la existencia de campañas sistemáticas a nivel global que utilizan medios de comunicación, plataformas digitales, videojuegos, producciones cinematográficas y figuras públicas para normalizar y expandir la homosexualidad. La institución califica estas acciones como planes perversos que atentan directamente contra la estabilidad social, desdibujan la identidad individual y buscan socavar los valores éticos que fundamentan la estructura de la familia tradicional. Frente a lo que consideran una grave catástrofe moral, el organismo islámico expresa su más enérgica condena hacia estas estrategias, a las que acusa de carecer de sentido humano. Al-Azhar rechaza tajantemente cualquier intento de legitimar el denominado «matrimonio entre personas del mismo sexo», especialmente dentro del mundo islámico, argumentando que tales iniciativas violan los principios elementales de convivencia, seguridad y orden comunitario en las sociedades contemporáneas.
La fatwa reafirma de manera categórica que la homosexualidad constituye una obscenidad reprobable y una desviación de la naturaleza humana íntegra. Desde la perspectiva teológica del Centro, el matrimonio está estrictamente definido, por orden natural y mandato de todas las religiones divinas, como la unión exclusiva entre un hombre y una mujer. Se argumenta que las prácticas homosexuales representan un comportamiento agresivo que vulnera el derecho biológico de la humanidad a su continuidad, además de privar a las nuevas generaciones de crecer en una familia biparental tradicional. Basándose en las escrituras sagradas, el Centro recuerda a la juventud musulmana que la homosexualidad es uno de los pecados mayores en la Sharía islámica. Como advertencia histórica, se cita el relato coránico del profeta Lot, cuyo pueblo fue destruido por Al-lah debido a su transgresión y persistencia en esta degradación moral.
Para combatir este fenómeno y los peligros de la pornografía, la fatwa establece una guía de acción dirigida a los padres y a las autoridades. Se insta a las familias a supervisar de forma rigurosa las actividades digitales y presenciales de sus hijos para protegerlos de contenidos doctrinales. Asimismo, se aconseja explicar con claridad los valores religiosos, fomentar el uso del tiempo libre en disciplinas útiles, el deporte y la cultura, y vigilar la elección de las amistades. Para concluir, frenar la difusión de la propaganda homosexual no es solo un deber moral, sino una responsabilidad compartida y prioritaria que incumbe a los progenitores, educadores, profesionales de los medios de comunicación y gobernantes, con el objetivo de salvaguardar la dignidad, la virtud y el futuro de las próximas generaciones.