Con motivo del #día_mundial_de_los_refugiados, que se conmemora cada 20 de junio bajo el lema de este año 2026, «Hasta que todo el mundo esté a salvo», el Observatorio de al-Azhar contra el Extremismo reafirma la importancia de proteger el derecho al asilo, fortalecer la solidaridad internacional y garantizar la asistencia humanitaria como pilares fundamentales e irrenunciables de la dignidad humana.
El Día Mundial de los Refugiados de 2026 llega en un momento en el que la promesa de seguridad y protección para millones de personas en todo el mundo se enfrenta a desafíos sin precedentes. Setenta y cinco años después de la adopción de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, sigue vigente uno de los compromisos más importantes asumidos por la comunidad internacional: garantizar que quienes se ven obligados a huir de la guerra, la persecución y la violencia no sean devueltos a situaciones de peligro y puedan vivir con dignidad mientras permanecen desplazados. Esta promesa, nacida tras los estragos de la guerra, fue concebida para toda la humanidad, sin distinción de origen, nacionalidad, religión o condición social.
Hoy, más de 117 millones de personas se encuentran desplazadas por la fuerza en todo el mundo, según los datos más recientes de ACNUR. Entre ellas figuran familias afectadas por los conflictos en Sudán, la violencia en la República Democrática del Congo y las crisis prolongadas en Ucrania, Afganistán, Siria y Myanmar, entre otros escenarios de inestabilidad. Cuando la protección se debilita, las consecuencias humanitarias se agravan: las familias se ven obligadas a recorrer rutas cada vez más peligrosas, millones de niños pierden acceso a la educación, las mujeres y las niñas enfrentan mayores riesgos de violencia y explotación, y las comunidades de acogida soportan crecientes presiones sin los recursos necesarios para responder adecuadamente.
Por ello, la protección de las personas refugiadas no debe entenderse únicamente como un acto de solidaridad o compasión, sino como una condición esencial para promover la estabilidad, la paz y la cohesión social. En este contexto, el Observatorio de al-Azhar contra el Extremismo advierte sobre el impacto negativo de la xenofobia, la discriminación y los discursos de odio que buscan estigmatizar a las personas refugiadas y migrantes, alimentando la división social y debilitando los valores de convivencia y respeto mutuo.
El Observatorio subraya la necesidad de contrarrestar estas narrativas mediante la promoción de la empatía, la inclusión, el diálogo intercultural y la cooperación internacional. Asimismo, destaca que garantizar una acogida digna y segura constituye una responsabilidad compartida entre gobiernos, instituciones y sociedades, orientada a proteger a quienes se ven obligados a abandonar sus hogares a causa de los conflictos, la violencia y las crisis humanitarias.
Fuente: ACNUR – Día Mundial de los Refugiados 2026