Al-Azhar condena en los términos más enérgicos el brutal apuñalamiento perpetrado contra un ciudadano musulmán en el estado de Utah, en los Estados Unidos de América, motivado por el odio religioso. Asimismo, afirma que este crimen constituye una grave manifestación del creciente terrorismo supremacista blanco dirigido contra el islam y los musulmanes, alimentado por los discursos islamófobos y el odio injustificado, y refleja un alarmante deterioro del sistema de valores y de los principios éticos que sustentan la convivencia humana.
Al-Azhar advierte del preocupante aumento de este tipo de delitos de odio contra los musulmanes y subraya que la persistencia de la incitación contra el islam, la difusión de estereotipos falsos sobre esta religión y la falta de una respuesta firme frente al discurso de odio crean un entorno propicio para la proliferación de estos crímenes y ponen en grave riesgo los valores de la convivencia y de la paz social en las distintas sociedades.
Asimismo, Al-Azhar insiste en que combatir el terrorismo supremacista blanco, erradicar las fuentes de la islamofobia y hacer frente a todas las formas de racismo y odio constituye una responsabilidad compartida de la comunidad internacional que no admite selectividad ni dobles raseros. En este sentido, hace un llamamiento a aplicar la ley, sin discriminación alguna, contra los responsables de los delitos de odio, así como a adoptar medidas eficaces para proteger a los musulmanes frente a las reiteradas agresiones y consolidar los valores del respeto mutuo entre todos los miembros de la sociedad.