Al-Azhar Honrable condena la decisión de la entidad ocupante de abrir el procedimiento de licitación para la construcción de cerca de 1.200 viviendas en asentamientos en la zona denominada «E1», al este de Jerusalén, en la Cisjordania ocupada. Al-Azhar afirma que este proyecto constituye un delito de expolio manifiesto de la tierra palestina y una flagrante agresión encaminada a aislar Jerusalén, separarla por completo de su entorno geográfico y fragmentar la continuidad territorial de Cisjordania, con el propósito de privar al pueblo palestino de su derecho a establecer un Estado en su propia tierra, con Jerusalén como capital eterna.
Al-Azhar recalca que la expansión de los asentamientos llevada a cabo por el Gobierno de ocupación constituye una agresión sistemática y una violación flagrante de todas las resoluciones internacionales. Advierte, asimismo, que semejante persistencia no habría sido posible sin la manifiesta impotencia de la comunidad internacional y el inquietante silencio que guarda ante las políticas de imposición de hechos consumados y de apropiación de tierras. Por ello, insta a la comunidad internacional y a las instituciones de las Naciones Unidas a adoptar medidas disuasorias y vinculantes que pongan freno a esta expansión de los asentamientos y hagan responder a la potencia ocupante por las violaciones perpetradas contra la tierra y sus habitantes.
Al-Azhar renueva, asimismo, su llamamiento a todos los Estados libres y a cuantos conservan viva la conciencia a permanecer al lado del perseverante pueblo palestino y respaldar sus derechos legítimos e inalienables. Implora, finalmente, a Al-lah —Poderoso y Majestuoso— que preserve Jerusalén y la mezquita de Al-Aqsa de los abusos de quienes pretenden usurparlas, y que ponga término al derramamiento de sangre de los indefensos.