El primer eje del Congreso sobre la inversión del discurso religioso y mediático para la promoción de los derechos de la mujer… El ministro de Asuntos Religiosos: el discurso religioso ilustrado es la primera línea de defensa frente al extremismo y para el empoderamiento de la mujer
El primer eje del congreso internacional «Invertir el discurso religioso y mediático y su impacto en la protección y promoción de los derechos de la mujer en los países de la Organización de Cooperación Islámica» se desarrolló en el marco de la primera sesión titulada «El papel del discurso religioso y mediático en la concienciación y la corrección de conceptos erróneos», y estuvo dedicado específicamente al papel de la mujer en la lucha contra el extremismo religioso e ideológico. La sesión fue presidida por el Prof. Dr. Osama Al-Azhari, ministro de Asuntos Religiosos de Egipto, y contó con la participación de destacadas figuras políticas, académicas y religiosas de distintos países islámicos.
En su intervención inaugural, el ministro Al-Azhari subrayó que un discurso religioso y mediático ilustrado y responsable constituye una de las herramientas más eficaces para construir conciencia social y corregir interpretaciones erróneas que alimentan el extremismo. Destacó que el empoderamiento intelectual y cognitivo de la mujer es un pilar esencial para hacer frente a las ideologías extremistas y proteger a las sociedades de la violencia y de la exclusión. Según afirmó, la mujer consciente y formada es una socia fundamental en la construcción de la estabilidad social, y la inversión en su papel educativo, cultural y mediático refuerza la seguridad intelectual y refleja los objetivos de la Sharía islámica, basados en la justicia, misericordia y preservación de la dignidad humana.
La vicepresidenta del Gobierno de Uzbekistán y presidenta del Comité de Asuntos de la Familia y la Mujer, Zuliyokho Makhkamova, presentó la experiencia uzbeka, señalando que su país posee una tradición histórica de más de tres mil años en la construcción de una sociedad abierta, basada en el conocimiento, la educación y la promoción de valores humanos. Puso, además, especial énfasis en la educación de la mujer y en el fortalecimiento de su conciencia como elemento clave para combatir el extremismo desde sus raíces. Afirmó que el apoyo a la mujer y a la familia constituye la garantía principal de la estabilidad social y que una mujer formada es esencial para educar generaciones capaces de construir y proteger su patria.
Por su parte, la ministra de Asuntos de la Mujer y Desarrollo Social de Nigeria, Iman Suleiman, expuso la experiencia nigeriana en el empoderamiento femenino como vía para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible y hacer frente al extremismo y al terrorismo. Destacó iniciativas como la construcción de miles de escuelas para apoyar a familias afectadas por catástrofes naturales, subrayando que el extremismo prospera en contextos de fragilidad social. En este sentido, insistió en la importancia del discurso religioso moderado y del discurso mediático para proporcionar a la mujer conocimientos correctos que le permitan desempeñar un papel activo en la prevención del extremismo.
La Prof. Dra. Nahla Al-Saidi, asesora del Gran Imán de Al-Azhar para asuntos de estudiantes extranjeros, alertó sobre el peligro del extremismo intelectual, al que describió como una amenaza capaz de distorsionar el significado de la religión, paralizar la razón y reducir el islam a visiones rígidas y cerradas. Sostuvo que la solución pasa por reformar la conciencia, renovar los métodos de comprensión y construir un discurso religioso y mediático equilibrado, afirmando que el empoderamiento educativo de la mujer es una necesidad civilizatoria para lograr la estabilidad intelectual y social.
El Prof. Dr. Abdallah Al-Naggar, miembro de la Academia de Investigaciones Islámicas, defendió que excluir a la mujer de cargos públicos contradice la justicia divina y priva a la sociedad de competencias reales. Señaló que la mujer comparte con el hombre la responsabilidad social y desempeña un papel central en la protección de los hijos frente al extremismo.
Finalmente, el Dr. Ahmed Zayed, director de la Biblioteca de Alejandría, y la vicepresidenta iraní Zahra Behrouz Azar coincidieron en la necesidad de un discurso religioso consciente y de un uso responsable del espacio digital, destacando que la seguridad y la dignidad de la mujer son bases indispensables para la estabilidad y el desarrollo de las sociedades.