La sesión del segundo eje del congreso «Invertir el discurso religioso y mediático en la promoción de los derechos de la mujer» analiza la importancia del papel de los medios de comunicación en el fortalecimiento de la conciencia social sobre los derechos de la mujer
El segundo eje de la primera sesión del congreso internacional «Invertir el discurso religioso y mediático y su impacto en la protección y promoción de los derechos de la mujer en los países de la Organización de Cooperación Islámica» se centró en el papel del periodismo, la cultura y las artes en la configuración de la conciencia social sobre los roles positivos de la mujer. La sesión reunió a responsables políticos, líderes religiosos, expertos en medios de comunicación y representantes institucionales de varios países islámicos, con el objetivo de analizar cómo el discurso religioso y mediático puede contribuir a fortalecer la posición de la mujer, combatir los estereotipos y promover su participación activa en la vida pública.
La ministra de Solidaridad, Inclusión Social y Familia del Reino de Marruecos, Naima Ben Yahya, destacó que la experiencia marroquí en materia de derechos de la mujer se basa en valores sólidos de igualdad y en la lucha contra todas las formas de discriminación. Subrayó la importancia de campañas nacionales, como la destinada a combatir la violencia contra las mujeres, orientadas a consolidar la igualdad de género, rechazar la injusticia y reforzar la responsabilidad compartida entre hombres y mujeres. Asimismo, señaló el papel del Ministerio de Asuntos Religiosos de Marruecos en la incorporación de mujeres predicadoras y juristas religiosas, con el fin de corregir conceptos erróneos en el discurso religioso y superar la visión estereotipada que minimiza el papel de la mujer en la esfera pública.
Por su parte, el profesor Dr. Abbas Shoman abordó la necesidad de corregir interpretaciones religiosas equivocadas que afectan negativamente a los derechos de la mujer. Se detuvo especialmente en el concepto de qawama (responsabilidad o tutela familiar), explicando que su significado auténtico no implica superioridad ni discriminación, sino cuidado, protección y asunción de responsabilidades por parte del hombre. Recalcó que el islam se fundamenta en la complementariedad entre hombre y mujer, no en la confrontación, y que una correcta comprensión de los textos religiosos es clave para garantizar la justicia y la dignidad de ambos.
Desde el ámbito mediático, Amr El-Leithy, presidente de la Unión de Radios y Televisiones de los países de la Organización de Cooperación Islámica, expuso que la organización cuenta con una estrategia mediática integral desde 2008, orientada a analizar y mejorar la imagen de la mujer en los medios. Dicha estrategia busca presentar a la mujer como un socio activo en el desarrollo, visibilizar sus logros y transformar las representaciones negativas, mediante un modelo de comunicación profesional y responsable. También destacó la importancia de difundir historias de éxito, apoyar el emprendimiento femenino, fomentar la inclusión financiera y promover la participación política y el acceso de la mujer a los espacios de toma de decisiones.
La presidenta del Comité Estatal para la Mujer, la Familia y la Infancia de Azerbaiyán, Bahar Muradova, subrayó el papel esencial de las leyes y de los medios de comunicación en la consolidación de los derechos de la mujer. Explicó que la experiencia azerbaiyana se apoya en la cooperación con medios tradicionales y plataformas digitales, así como con creadores de contenido, especialmente en lo dirigido a jóvenes, para elevar el nivel de conciencia social y reducir los estereotipos.
En el cierre de la sesión, la abogada y experta palestina Ola Jamous destacó que el tratamiento mediático de la mujer palestina debe basarse en un compromiso ético y jurídico que preserve la dignidad humana. Insistió en la necesidad de proteger a las periodistas palestinas y de presentar a la mujer no solo como víctima, sino como agente activo y testigo de su realidad, transformando los valores éticos en políticas mediáticas concretas y aplicables.
En conjunto, la sesión puso de relieve que un discurso religioso equilibrado y un periodismo responsable son herramientas fundamentales para promover los derechos de la mujer, corregir concepciones erróneas y construir una conciencia social basada en la justicia, la igualdad y la dignidad humana.